¿Qué incluye exactamente el precio?
La etiqueta física de cuatro capas —impresión, materiales y entrega— y la plataforma entera: verificación, panel, activación, retiro de lote, detección de anomalías, usuarios, API y soporte. Un solo número y una sola factura.
¿Por qué un abono y además un precio por etiqueta?
Porque el costo tiene esas dos formas. La plataforma cuesta lo mismo esté quieta o a full —servidores, respaldo, monitoreo, soporte— y eso es el abono. La etiqueta cuesta por unidad y eso es el precio por etiqueta. Cobrarlo todo por etiqueta le haría pagar la parte fija a quien produce poco.
¿Qué cuenta como etiqueta?
Cada unidad entregada, una sola vez. Los escaneos no se cobran: si un envase se verifica cuarenta veces, sigue siendo una etiqueta. Cobrar el escaneo castigaría justo lo que querés que pase.
¿Y si crezco de tramo a mitad de año?
El precio se ajusta al tramo que te corresponde por el volumen del año, y si el tramo de arriba te sale más barato te movemos ahí sin que lo pidas. Nunca conviene declarar más volumen del que tenés.
¿Hay permanencia?
No. Las etiquetas ya entregadas siguen siendo tuyas y siguen verificando mientras la cuenta esté activa. Si te vas, exportás todo —escaneos, unidades, casos— en formato abierto.
¿Cuánto tarda un pedido?
Los códigos se generan el mismo día. El tiempo de entrega lo pone la impresión y el envío, y depende de la cantidad y del acabado: te lo confirmamos por escrito antes de que apruebes el pedido.